En defensa del Arquitecto Técnico

Antes de nada, para el que no lo sepa, dejar claro que Aparejador, Arquitecto Técnico e Ingeniero de Edificación son, salvo pequeños matices, lo mismo, simplemente es la evolución del nombre de una misma profesión, por tanto, usaré dichas denominaciones indistintamente.

Como profesionales de esta titulación creo que todos nos hemos enfrentado en más de una ocasión a la siguiente situación: “¿Arquitecto Técnico?, ¿qué es lo que haces?, ¿es el que está por debajo del Arquitecto?”. Hablaré sobre este tema y también acerca del debate actual que existe en torno al nombre de nuestra titulación, que casi con toda probabilidad volverá a cambiar de nuevo.

Si aún pensáis que la sociedad conoce al Arquitecto Técnico, os dejo un vídeo de Javi Fuentes, gran defensor de la titulación, donde sale a la calle para comprobar lo que la gente sabe de nosotros.

Historia

Es vital conocer de dónde venimos, además encontraréis algunos datos muy curiosos que probablemente no conocíais.

En un principio, el Arquitecto y el Ingeniero de Edificación eran, simplemente, la misma persona y se hacía llamar Alarife, con el tiempo, se fueron dividiendo en dos, creándose el nombre de Arquitecto y Maestro de Obra alrededor del siglo XII.

Como ya sabéis, el nombre de Arquitecto, se mantiene intacto desde entonces y sus atribuciones profesionales se han mantenido muy estables. Sin embargo, el Maestro de Obra ha sufrido numerosas idas y venidas mediante reformas, que han ido modificando su nombre y sus competencias, fruto de una continua lucha corporativa contra otros profesionales que, por desgracia, aún persisten hasta nuestros días.

Voy a simplificar esto con un esquema para que se vea más gráfico:

evolucion-ingenieria-de-edificacion

¿Por qué no saben quienes somos?

Una vez conocida un poco la historia de nuestra profesión, parece obvio que es uno de los motivos por los que la gente no nos conoce, tanta modificación en nuestro nombre y funciones crea un lógico desconcierto en toda la gente ajena a la profesión.

También es muy importante la “publicidad” general que se le da a los Arquitectos y, sin embargo, no a los Ingenieros. Se me ocurre una especie de similitud con los delanteros y los defensas en el fútbol, Cristiano Ronaldo no es nadie sin Sergio Ramos y Ramos nadie sin Cristiano, ambos se necesitan, pero los balones de oro y, al fin y al cabo, el reconocimiento, siempre será mayor para Cristiano.

Otra cuestión es que la palabra “técnico” siempre se ha asociado más a la mano de obra primaria que a profesionales cualificados que se encargan de la dirección y gestión, por esto, el nombre de Arquitecto Técnico puede dar la sensación de ser inferior al de Arquitecto.

¿Quién es el Ingeniero de Edificación?

www.humoraparejador.es

Para que podáis diferenciar ambas figuras, primero quiero que sepáis cuál es la función principal del Arquitecto: proyectar y diseñar las construcciones y los espacios urbanos y comprobar que las obras se llevan a cabo acorde al proyecto.

Por otro lado, los Arquitectos Técnicos se encargan, entre otras cosas, de la planificación, gestión y control de todo el proceso edificatorio y de la dirección de la ejecución de la obra.

Si queréis profundizar más acerca de las funciones del aparejador, os enlazo el apartado de mi web en el que enumero algunas de las funciones que puedo llevar a cabo y también un genial vídeo, de nuevo, de Javi Fuentes.

¿Es el Ingeniero de Edificación menos que el Arquitecto?

En cuanto al lugar de estudios, tanto Arquitectura como Ingeniería de Edificación son impartidas en Escuelas Técnicas Superiores.

Atendiendo al nivel de estos estudios, el Grado en Fundamentos de Arquitectura consta de cinco años lectivos, mientras que el de Grado en Ingeniería de Edificación de cuatro.

Pasando al marco profesional, ya hemos explicado anteriormente cuáles son las funciones de cada uno, donde ha quedado claro que las funciones de uno y otro son, simplemente, diferentes y complementarias.

Antiguamente la complejidad técnica de las construcciones era mucho menor y, por eso, el papel del Maestro de Obras podría ser menos relevante que el del Arquitecto. Pero hoy en día, con la cantidad de normativa, documentación y controles que hay que llevar a cabo para sacar adelante una construcción, la cosa es muy diferente.

Por tanto, la frase: “el Arquitecto Técnico es el que está por debajo del Arquitecto” carece de sentido, se trata de diferentes oficios que trabajan en un mismo sector, ambos totalmente complementarios y necesarios.

¿Qué pasa ahora con el nombre de nuestra titulación?

Malas noticias, aún no nos han hecho suficientes reformas en el nombre por lo que parece… Viene otra más:

Como ya sabéis, desde que se instauró nuestra titulación con el nombre de Ingeniería de Edificación, se creó  mucha polémica puesto que otras ingenierías no estaban conformes con que se nos atribuyera a nosotros la palabra “ingeniero”.

Esta lucha ha acabado haciendo que actualmente, a día 14/09/2016, existan en España cuatro nombres diferentes para la misma titulación, dependiendo de la Universidad, éstas son:

  • Grado en Ingeniería de Edificación
  • Grado en Edificación
  • Grado en Arquitectura Técnica
  • Grado en Arquitectura Técnica y Edificación

Es ridículo que hayamos llegado a esta situación. Necesitamos ya una identidad estable y clara. Hay que unificar el nombre de la titulación en toda España y que no se mueva más.

Parece que esto va a ser realidad dentro de poco y, probablemente, nuestro nombre definitivo será el de Grado en Arquitectura Técnica y Edificación.

¿Qué podemos/debemos hacer?

Lo primero, unión, unión entre todos nosotros para revertir esta situación, y consigamos tener por fin un nombre que se mantenga en el tiempo sin polémicas con otras titulaciones.

Publicidad, y no me refiero con esto a hacer el anuncio de la Coca Cola, pero cada uno puede poner su granito de arena y, cada vez que tenga oportunidad, explicar a la gente quién es el Arquitecto Técnico, por qué y para qué nos necesita.

La labor de los Colegios de Aparejadores es fundamental como intermediarios entre la profesión y la población, creando charlas divulgativas, exposiciones y otras actividades que nos acerquen al ciudadano.

Y para terminar, importantísima la participación activa de cada estudiante y de cada profesional de la Arquitectura Técnica para pelear por lo que tanto tiempo ha dedicado, por tener una identidad reconocida y por que se valore su trabajo.

Os animo a que comentéis por aquí o por las redes sociales las opiniones e ideas que se os ocurran sobre el tema y a compartir este post para que el mensaje llegue a más gente.

Orgulloso de mi profesión.

 

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Autor: Manuel González

Creador y editor del blog Sobre Construcción y actualmente trabajando como Gestor de Obra en Obras y Proyectos Aguirre (OYPA). Ingeniero de Edificación y Delineante Proyectista, con docencia en el Departamento de Engenharia Civil de la Universidade de Coimbra (Portugal).

23 opiniones en “En defensa del Arquitecto Técnico”

  1. No puedo estar mas de acuerdo con Europeo.
    Siempre he pensado como Tú.
    Respeto tu opinión.

    Siempre me interesé por la denominación Ingeniero de Edificación.
    Te cuento mi opinión personal y mi experiencia desde otro punto de vista.

    Estudié arquitectura técnica.
    Después cuando salió, cursé la adaptación para Ingeniero de Edificación.

    Después el Master Oficial de Gestión de Edificación

    Después el Doctorado de Edificación (no lo he acabado)

    Mi padre es con 71 años Arquitecto técnico.

    Y el resultado en la calle ha sido, que use el mombre que use, incluso Doctorando Ingeniero de Edificación ( que suena bien), el cliente me ha contestado, ¿ aparejador ? ¿ no ?

    Ó directamente no ha relacionado esta denominación de ingeniero con hacerse un chalet, o con la construcciòn, no por falta de promociòn, si no porque no lo relaciona.

    Estuve mucho tiempo defendiendo la denominación de ingeniero, e incluso he hecho proyecto básico y de ejecución de naves con esta denominaciòn.

    Pero todos mis clientes me siguen llamando aparejador.

    Míralo como una oportunidad y no como algo negativo.

    Una oportunidad para diferenciarte del resto de profesiones.

    El prestigio lo pone el saber hacer y el saber promocionar la profesión. Nada más.

    Ser diferente abre muchas oportunidades, sea aquí ó en China.

    Al final he renunciado al nombre de ingeniero, porque mis clientes no lo asocian a casas, edificios ó construcción.

    Sin embargo aparejador si, y me siento muy valorado con esta denomanición (al margen de sus origines o diferencias con otros profesionales)

    Olvidate de los origenes, hay que adaptarse al s XXI, no el nombre, si no a las oportunidades de trabajo que se están abriendo cada vez mas gracias a nuestra formaciòn, y no a nuestro nombre.

    El colegio de aparejadores, arquitectos técnicos e ingenieros de edificación SI que crea una confusión tremenda, es la trinidad, y parecen tres profesiones diferentes (por mucho qud hagas videotutoriales)

    El que sea a votaciòn, pero porfavor, un solo nombre.

    Por otro lado, el llamarnos ingenieros hace que “otros ingenieros” se sienta capacitados para desarrollar la única competencia exclusiva de nuestra profesiòn y de nadie más ” la direcciòn de ejecuciòn del grupo A de la LOE 38/99″

    La ley de servicios y la liberalización en residencial es una quimera.

    ¿ de verdad piensas que los arquitectos van a permitir que sus competencias sean absorbidas ó compartidas por ingenieros ?

    No, lo diga la difectiva europea que lo diga, ya que las directivas no pueden ir contra la legislación ya establecida en el Pais, pero el llamarnos ingenieros es una excusa para entrar en nuestro campo, en España, Europa es otra.cosa.

    Respecto a los master integrados, desgraciadamente los arquitectos e ingenieros tienen mucho poder, si queremos que nos consideren a su mismo nivel, Ellos, la Sociedad y la Administración, tenemos que hacer lo mismo, master integrado.

    Si
    Como antes.
    Eso que hay.

    Es mi opinión claro.

    Lo importante es comentar, compartir, y que sea lo que tenga que ser, pero que sea ya! Trazando un camino y un objetivo, que seguimos sin tener.

  2. Particularmente creo que mantener el nombre de aparejador es muy romántico pero lejos de la realidad profesional actual. Nuestros conocimientos y formación se corresponden con la de un ingeniero de edificación o ingeniero de construcción en cualquier parte del mundo a la que vayamos. Resignarnos a volver a denominaciones anteriores o enrevesadas como la propuesta para salir al paso por capricho de otros gremios profesionales me parece un error tan grave que con el tiempo supondrá la extinción de nuestra titulación, por absorción desde la ingeniería civil y la arquitectura. Tiempo al tiempo.
    Yo tengo claro que la denominación correcta es la de ingeniero de edificación o la de ingeniero de construccion si pretendemos que nuestra profesión tal como la conocemos queremos que tenga un próspero futuro.
    Esencial es también evitar los Máster integrados en el ámbito de la Ingenieria para no volver a caer en el clasismo de las titulaciones anteriores, debiendose facilitar la movilidad horizontal entre las diversas ingenierías con el uso de Máster universitarios especilizantes.
    Cualquier otra solución es volver al sistema anterior, de excesiva rigidez, estanco, conflictivo y anquilosado en una forma de pensar y actuar de los años 60, extensamente superado por el contexto actual en el que prima la internacionalizacion, tecnificación y especialización.

    Nota.: Falta la denominación también existente para el ejercicio de nuestra profesión de “graduado en ciencia y tecnología de la edificación”

  3. Los industriales y arquitectos están preparando sus titulaciones como un master integrado (no hacer un grado + master, hacer solo un master de 5 ó 6 años

    ¿Quereis la misma titulis que ellos y su nivel académico ?

    Master Oficial habilitante en Aparejador (integrado de 5 años)

    Y nos tomarán a su mismo nivel

    Si toca un año mas para hacer lo mismo. Pero eso es lo que hay.

    Si solo se sigue haciendo el grado dirán que son master habilitante y superiores…..

  4. Serás recordado por tener un nombre diferente y especial, con sello propio.

    Ingenieros, los hay, de que…. no lo sé…. pero los hay…

    Arquitectos, hay muchos, de que, no lo sé, arquitecto de interiores, arquite to paisajista, arquitecto técnico…..

    ¿ aparejador ? Solo hay uno.

    Yo soy aparejador.

    Esta es nuestra campaña.

    Nota: y cambiar la definición de la R.A.E.

  5. Lo primero, agradecer a tod@s aquell@s que intentan hacer algo por este oficio tan denostado y vilipendiado.
    A mí gustaría hacer una reflexión desde la experiencia personal y de much@s compañer@s con los que he tenido el placer y privilegio de trabajar (y me refiero también a arquitectos, ingenieros y técnicos de todo tipo).
    Cuanto más años vivo esta profesión, más noto que los compañeros con más prestigio y con mayor reconocimiento profesional se presentan siempre como aparejadores, huyendo de complejos baladíes, dejando claro que son eso, y no ingenieros ni “arquitectos técnicos”, aunque sea esta su titulación y aunque haya cursado el Grado en Ingeniera de nuestra profesión. Incluso los hay que procuran incidir precisamente en eso, en que lo de menos es la titulación, y que si están allí es porque se ha requerido de su conocimiento y experiencia, y esto es lo realmente importante.
    No hace falta cruzar la frontera (aunque tampoco viene mal) para percibir que esa “titulitis” que tanto nos contamina es una realidad que preocupa sobretodo a 2 grupos de nuestros compañeros: por un lado, los más jóvenes porque pretenden afianzar su identidad; y por otro lado, los que ya no ejerecen ni piensan hacerlo (pues se han convertido en empresarios, funcionarios o incluso trabajan dentro de nuestras instituciones), pero les “pone” la palara ingeniero (quizá por algún complejo ante la falta de una verdadera identidad profesional forjada en la experiencia y en el trabajo del día a día).
    Creo que “Ingeniero Aparejador en la Edificación” sería el nombre que más consenso obtendría, pero creo que al final, cuando estemos en la cresta desde un punto de vista profesional, seguiremos presentándonos como “APAREJADORES”, sin más, sin complejos, sin prefijos, sin sufijos y sin apellidos.
    Muchas gracias Manuel por provocar estos comentarios.

    1. “Ingeniero Aparejador en la Edificación”… ¿En serio?

      Y no, no es una cuestión de complejos, es una cuestión de tratar de ser una profesión de presente y de FUTURO, de reconocimiento nacional e INTERNACIONAL.

  6. Hola, buenas a todos. Después de año y pico trabajando en UK y 9 en España tengo una visión bastante distinta de los comentarios.
    Yo estudié arquitectura técnica y la verdad es que lo primero que te das cuenta en Reino Unido es que no importa el nombre o lo que hayas estudiado, sino lo que sabes hacer. En España hay mucha titulitis y se entiende a valorar a la personas por la carrera que hayan estudiado.
    Para mí profesiones son: jefe de obra, técnico de calidad, jefe de compras, técnico de seguridad, director de proyecto, encargado… Ninguna de ellas coincide con ningún título universitario.
    Yo ahora mismo trabajo de Quantity Surveyor en UK, es cierto que aquí hay una carrera que se llama así, pero no es necesario estudiarla para poder ejercerla. De hecho para colegiarse no basta con estudiar la carrera sino que se tiene que demostrar tu competencia. Además hay rutas para colegiarse habiendo estudiado otra titulación o sin ni siquiera haber cursado estudios universitarios.
    Creo que no habría que preocuparse por el nombre de lo que se estudia y más por los contenidos, pero claro eso sería cambiar la filosofía de todo un país.
    Un saludo:

    1. Yo también he tenido la suerte de haber residido fuera de España un tiempo, te abre mucho la mente, se lo aconsejaría a cualquiera.
      Estamos de acuerdo en que el cargo luego será jefe de obra, técnico de calidad, etc. Pero antes de eso necesitas una formación que te habilite para dichos cargos, por lo que ambas cosas son muy importantes.
      Totalmente de acuerdo en lo de los contenidos, estos se presuponen que serán de calidad, aunque luego sea muy cuestionable.
      Gracias por el comentario y un saludo.

    1. Independientemente del romanticismo o la belleza subjetiva que pueda tener el nombre de “aparejador”, dudo mucho que una denominación así, un invento español del siglo XX, sea la más adecuada para el futuro y el reconocimiento nacional e internacional de nuestra titulación y profesión. ¿Os imagináis a los ITOP reclamando el nombre de “ayudantes de ingeniero” o a los ITI el de “peritos”?

  7. Estoy básicamente de acuerdo contigo Manuel. Es importante unificar el nombre del Grado, y la denominación de “Grado en Arquitectura Técnica y Edificación” me parece adecuada. Aunque, en mi opinión, tendría que tenerse en cuenta una cosa importante: todas las Universidades deberían unificar el nombre salvo aquellas que siguen manteniendo el nombre de “Grado en Ingeniería de Edificación”, porque si lo eliminamos, ya no habría vuelta atrás y nos resultaría muy difícil (o imposible, visto lo visto) recuperarlo, y creo que todos estaremos de acuerdo en que es el mejor nombre posible para nuestra titulación y profesión, tal y como se nos conoce en la mayor parte del mundo.

    Por cierto, ¿cómo sabes que está planeado unificar los nombres? Si se puede preguntar, claro… 😛

    Un saludo.

    1. Por supuesto que sí. Es lo que se comenta en los congresos, reuniones y eventos dedicados a nuestra titulación. Comparto contigo tres enlaces que pueden serte de interés:
      – Asociación sectorial de estudiantes de Ingeniería de Edificación: http://www.asat.es
      – Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE): http://www.arquitectura-tecnica.com
      – Conferencia de Directores de Arquitectura Técnica e Ingeniería de Edificación: http://www.codatie.es

      1. Sinceramente, Manuel y compañía, si le vamos a hacer caso a lo que digan ASAT y CGATE mal andamos, teniendo en cuenta que son los responsables de llevarnos a este despropósito, los primeros por querer un nombre “que mole” y los segundos “para hacer caja” con cursos de adaptación de 15mil €.
        Siempre fuimos aparejadores, y se nos conoce como tales. No sé el porqué de los complejos. Desde el 70, estudiamos arq técnica, pero en el tajo seguimos siendo aparejadores. Y sigo sin saber el porqué de los complejos. Nunca estudiamos una ingeniería. El que quiera estudiarla y/o ejercerla, hay un montón de ellas, que escoja, pero no escojais AT y pretendais cambiarle el nombre, porque los auténticos aparejadores de profesión (y AT de estudios) no queremos ser ingenieros. Seguramente, pq no tenemos complejos.

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